Curiosa caricatura publicada en la revista Radiovisión del 20 de diciembre de 1955. Como todos sabemos (?) en los primeros tiempos de la fundación en Lima, los nombres de las vías públicas surgieron de los propios ciudadanos: bastaba un oficio, un apellido o un suceso fuera de lo común para bautizar una cuadra o calle con apelativos bastante singulares.
- “Calle Afligidos” (primera cuadra del jirón Caylloma): El nombre nació tras un fuerte sismo, cuando los vecinos se refugiaron en el lugar y sus lamentos de espanto terminaron por darle esa denominación.
- “Calle Siete Jeringas” (octava cuadra del jirón Antonio Miró Quesada): Debía su nombre a un conocido curandero del barrio apodado “Ño Siete Jeringas”.
- “Calle de la Concepción” (hoy integrada en la avenida Abancay): Bautizada por el convento e iglesia homónimos que dominaban la zona.
- “Calle Mariquitas” (tercera cuadra del jirón Moquegua): Según Ricardo Palma, la alusión proviene de tres agraciadas muchachas llamadas María que vivían allí.
- “Calle Ya Parió” (tercera cuadra del jirón Cañete): La tradición popular cuenta que el nombre surgió tras el parto largo y difícil de una vecina del lugar, cuyo desenlace fue celebrado con alivio por todo el barrio.
- “Calle Matajudíos” (primera cuadra del jirón Ocoña): En Lima existió la familia Matajudíos, del mismo modo que los apellidos Matamoros y Matavilela dieron origen a otras calles de la ciudad.
La ilustración está firmada por Challe, dibujante de principios de siglo, pionero de la historieta y del dibujo grotesco, "feismo".