El Baúl # 3: El amor a la escoba.

Creo que fue "Titín" Drago el que en una oportunidad durante una entrevista declaró que "Municipal es el equipo más popular del Perú, pero como segunda opción". La frase nos causó gracia pero no era del todo descabellada. El Club Deportivo Municipal, los ediles, el equipo de la escoba, la academia, o como uno quiera llamarlo, es el típico equipo chico que sin llevarse siempre con los resultados, derrochan una gran simpatía; de esos que hasta jugando campeonatos profesionales conservan la mística de equipo de barrio.

Por eso quizás la gran tristeza que causó al ambiente futbolístico limeño cuando después de estar muchos años con la soga al cuello en primera división, el "echa Muni" descendió a la primera "B". Un hecho preocupante en todo sentido, nadie quiere que éste equipo corra la misma suerte de otros grandes capitalinos, ahora casi desaparecidos como el Defensor Lima, Atlético Chalaco o Ciclista Lima.
 

La academia tuvo sin embargo sus momentos y se codeó con los grandes. En 1973, Municipal tenía en sus filas a un muchacho que ya estaba dando bastante que hablar. Hugo el "Cholo" Sotil fue adquirido por uno de los grandes de Europa, el Barcelona, en uno de los pases más comentados en la historia de nuestro fútbol.

El debut del "cholo" con el uniforme azulgrana sería en el torneo "Juan Gamper" uno de los torneos veraniegos más prestigiosos de España y transmitido a toda Europa por Eurovisión. Esta edición reunió al anfitrión junto al Borussia Dormunt de Alemania y al San Lorenzo de Almagro argentino. Gracias a la reciente compra de Sotil se invitó como cuarto equipo al Deportivo Municipal.

Municipal bajo la batuta del "cholo" Alejandro Heredia viajó con un equipo jóven entre los que destacaban los juveniles "Titín" Drago, Barquero, José Navarro "Navarrito" y César Cueto (aún no graduado de poeta). Con ellos, otros más cuajados como Rudolfo Manzo y "Panadero" Diaz completaban la lista.

Ante 100 mil almas el Barcelona dirigido entonces por el holandés Michaels y con el "cholo" jugando de eje delantero derrotó abultadamente (5-0) a los de la franja roja. Sotil fue autor intelectual de los dos primeros goles y anotó por cuenta propia el tercero durante el segundo tiempo. La prensa destacó el triunfo como un poco exagerado pero justo, comprobando la eficacia europea sobre unos sudamericanos incapaces de concretar sus muy claras ocasiones. Suena familiar, ¿no?.
 

El Barca ganaría el trofeo Gamper en la final ante el Borussia; el partido terminó empatado 2-2 y se definió por penales, embolsándose los azulgranas las 75 mil pesetas de premio. Sotil siguió deslumbrando y anotó el gol del empate en esa final (se sacó desde la media luna a dos defensores alemanes y sobre la marcación del tercero enfiló un remate que venció al buen portero Kleef). Los pañuelos blancos se agitaban y su contratación convenció plenamente a la exigente prensa catalana.

La disputa del tercer lugar estuvo a cargo de los ediles contra el San Lorenzo argentino. Después del empate a cero tuvieron la necesidad de irse a dos series de cinco penales (al final 8-7 para los argentinos). Entre los que convirtieron para Municipal estuvieron Cueto, el arquero López, "Titín", y el "Panadero". Fallando entre otros Julio Baylón.

¿Un detalle? Municipal se hizo merecedor a una réplica de oro del trofeo "Juan Gamper" por su buen comportamiento y corrección. El carisma del Muni comenzaba a sobrepasar fronteras. (ARKIV).

Fotos: Ovación


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